J. Francisco Serrano

Brasilia, Brasil, 1973 – 1975

Embajada de México en Brasil (1975)

Como todas las embajadas de la moderna capital de Brasil, la de México ocupa un terreno de 2.5 hectáreas

Consta de tres edificios separados: la Cancillería, ubicada en la parte baja del terreno y cuyo acceso es por la avenida principal; la residencia del embajador, en el centro del terreno; y en el otro extremo, las siete casas para funcionarios, agrupadas alrededor de un patio, con entrada por la calle secundaria

Brasilia, Brasil
1973 – 1975
2.5 hectareas
Teodoro González de León
Abraham Zabludovsky
J. Francisco Serrano

Fotografía: Julius Shulman

Fotografía: Julius Shulman

Por el pronunciado declive del terreno – 16 metros de un extremo a otro- se concibió el diseño con una serie de taludes que forman cavidades en las que se alojan los edificios y que a la vez protegen de las vistas laterales, ya que en Brasilia está prohibido construir bardas entre los predios. Los taludes están recubiertos de pasto y hiedra y recuerdan las formas de la arquitectura Prehispánica. Por otro lado, gracias al desnivel, los tres edificios gozan de vistas sobre el lago artificial.

El motivo central del diseño de los tres edificios es el pórtico; en las casas de los funcionarios, bajo la forma de un patio; en la residencia, como un espacio semi cubierto que alberga la piscina y las terrazas; y en la cancillería, como un amplio espacio que sirve de entrada a vehículos, cuyo apoyo sugiere una puerta. Todos los exteriores son de concreto expuesto y los pisos son de loseta de barro.

Fotografía: Julius Shulman
Fotografía: Julius Shulman
Fotografía: Julius Shulman
Fotografía: Julius Shulman
Fotografía: Julius Shulman
Fotografía: Julius Shulman
Fotografía: Julius Shulman
Fotografía: Julius Shulman

Fotografía: Archivo Serrano Arquitectos