Una singular imagen ofrece este edificio de oficinas ubicado en un terreno frente a la Universidad Iberoamericana, sobre la avenida Vasco de Quiroga.
Se trata de una construcción en forma de marco, abierta en el área central desde el último sótano de estacionamiento hasta el nivel del pent-Office. En este espacio abierto, que dialoga con la ciudad, se localiza un núcleo de circulaciones verticales, integrado por los elevadores panorámicos y las escaleras contenidas en un volumen semicircular, que recorre todos los niveles. A la vez, esta zona funciona como el vestíbulo del edificio y es el protagonista del proyecto. El atractivo núcleo de circulaciones se enlaza con el área de oficinas a través de puentes transparentes de doble altura realizados en cristal templado colocado sin manguetes.
Ubicación
Ciudad de México, México
Cronología
1993 – 1995
Superficie
10.700 m2
Créditos
J. Francisco Serrano
Susana García Fuertes
Reconocimientos
1996 – Medalla de Plata en la Cuarta Bienal de Arquitectura Mexicana, en la Ciudad de México
Fotografía: Pedro Hiriart
Fotografía: Pedro Hiriart
El estacionamiento de cinco pisos con una capacidad para 164 automóviles, se desarrolla por debajo del nivel de la calle. Por su parte, la planta baja se destinó para locales comerciales y la zona rentable de oficinas se distribuyó en los cuatro pisos superiores. El edificio se remata por un pent-Office, con un balcón perimetral, que se abre al centro en forma circular para permitir el paso de la luz y las vistas sin límite hacia arriba desde el centro del gran hall.
Aunque no sobresale por su altura, este edificio se distingue en la trama urbana de Santa Fé, por el color blanco del concreto cincelado y por la apertura del diseño arquitectónico hacia su entorno.