El proyecto consiste en una casa pequeña dentro de la Universidad Iberoamericana (UIA), es un muro contra él talud natural.
El volumen es un medio circulo que genera un espacio en el que la meditación puede llevarse a cabo de la mejor forma posible, esto es, sin interrupciones y en un estado de máxima tranquilidad. El concepto fundamental es que este espacio reúne tres elementos básicos: el agua, el fuego y la naturaleza, brindando la paz necesaria para realizar tal actividad. El acomodo de los ladrillos permite el paso de la luz natural y el contacto con la naturaleza.