J. Francisco Serrano

Acapulco, México, 1999 – 2001

Corporativo de Oficinas en Acapulco (2001)

El edificio se localiza en la principal avenida de Acapulco, La Costera Miguel Alemán y la calle de Tamarindos en la parte posterior, en un terreno rectangular con ligera pendiente. Tres factores fundamentalmente determinaron la solución: el clima caluroso, la luminosidad de la ciudad de Acapulco y la vista hacia un campo de golf ubicado del otro lado de La Costera

Así, para lograr iluminación natural en sus 4 lados y aislar el interior del intenso calor, se construyo un volumen dentro de otro. Es decir, los seis pisos que componen al edificio están separados de un muro perimetral, en las colindancias y en la calle posterior formándose un espacio vacío entre ambos. Este muro de concreto blanco cincelado con agregados de mármol de la región, tiene perforaciones circulares que funcionan como filtros de la luz solar que permiten, junto con las áreas vacías, controlar de manera natural, la temperatura del edificio.

Hacia la avenida un gran marco de concreto enfatiza el acceso y permite que las oficinas generales y las ejecutivas disfruten del panorama de la Costera y del campo de golf. Esta fachada se presenta como una gran abertura, donde resaltan las pérgolas, la escalera con el espejo de agua, el talud jardinado y las columnas que en conjunto integran el interior al contexto urbano.

Acapulco, Guerrero, México
1999 – 2001
6.900 m²
Francisco Serrano
Pablo Serrano Orozco
Susana García Fuertes
Proyecto Estructural
Carrillo Ingenieros Consultores S.A. de C.V.
Instalaciones
IASA
Proyecto de Aluminio y Cristal
Laresgoiti División Industrial S.A. de C.V.
2002 – Gran Premio Medalla de Oro en la Séptima Bienal de Arquitectura Mexicana, en la Ciudad de México
2002 – Mención en la XIII Bienal de Arquitectura de Quito BAQ, Quito, Ecuador
2004 – Corporativo de Oficinas, Acapulco, Guerrero Premio Internazionale Dedalo Minosse, Segnalazione Camera di Commercio della Provincia di Vicenza Acclaimed, Vicenza, Italia

Fotografía:  Pedro Hiriart

Fotografía: Pedro Hiriart

El edificio se desplanta sobre un gran basamento que contiene los dos niveles de estacionamiento y las áreas de servicio y mantenimiento. Sobre esta gran plataforma se localiza el vestíbulo y las áreas sociales, resaltando al centro el gran vacío circular que recorre todos los pisos con elevadores panorámicos. En torno a este espacio se distribuyen las áreas de trabajo y a su vez permite, por la transparencia de su techumbre, que se filtre la luz al interior. En el último nivel destaca el puente que lo atraviesa y la cubierta circular que protege a la sala de juntas que se intercala virtualmente con este gran vacío que es el punto central de la composición. Cabe resaltar el juego volumétrico logrado en la azotea para lograr una mayor iluminación natural en las oficinas, lo que propicia un ahorro de energía eléctrica.

El interior del edificio fue resuelto meticulosamente porque tanto el plafón como los muros se diseñaron con una retícula de 6.10 x 6.10m para facilitar el acomodo del mobiliario y los accesorios que fueron seleccionados acorde a la personalidad y forma de trabajo de los usuarios. Esta retícula también permite una distribución uniforme del aire acondicionado el cual sale indirectamente a través de unas rejillas que quedan ocultas; de igual forma la iluminación general de los interiores es indirecta con el uso de arbotantes. El edificio en el contexto de la Costera, destaca por su forma y se ha convertido en un hito urbano de Acapulco al inicio del siglo XXI.

Texto: Dra. Lourdes Cruz González Franco

Fotografía: Pedro Hiriart
Fotografía: Pedro Hiriart
Fotografía: Pedro Hiriart
Fotografía: Pedro Hiriart

Fotografías:  Pedro Hiriart